Divinos pucheros, Potaje de garbanzos con espinacas y bacalao

Hola de nuevo!! Hoy os dejo colgada en el blog , una receta de un puchero divino 😉 , esta tan rico que yo incluso lo preparo no solo en invierno. Hay muchísima gente que en la época de cuaresma , lo tienen muy presente en sus hogares. Los guisos tradicionales de cuchara, son muy socorridos y si tenemos olla express , muchísimo mejor 🙂 , son rápidos y muy fáciles de hacer. A mi particularmente me resultan muy ricos y con un buen pan ( colgaré la receta del pan que yo elaboro ), para que  no pararéis de mojar en el divino puchero. Vamos con los ingredientes.

Al lío 😉

Antes de cocinar. Preparación del bacalao.

Uno de los pasos más importantes es la elección de los garbanzos, los tienes como legumbre seca o ya cocida.

Os recomiendo emplear garbanzos secos porque permiten controlar el punto de sal del guiso al evitar los tratamientos que traen los enlatados.

El día anterior ponemos los garbanzos en agua templada con un puñado de sal y los dejamos en remojo durante la noche, normalmente 12 horas.

Debemos lavarlos después para quitar posibles impurezas y que no se nos cuele ningún garbanzo estropeado.

Pasado este tiempo solo nos quedará escurrir y apartar hasta el momento de preparar nuestro potaje.

Si vais a emplear garbanzos ya cocidos lavadlos muy bien sin que quede ningún resto de la gelatina que rodea a el garbanzo y añadiremos al final de la cocción de nuestro guiso, solo para que se impregnen bien del sabor del resto de los ingredientes.

Igualmente os recomiendo con las espinacas, mejor frescas que congeladas. Si queréis utilizar acelgas, le van perfectas a este potaje.

El bacalao yo lo utilizo ya desalado, de buena calidad, le retiramos la piel ya que solo utilizaremos la parte carnosa.

Ingredientes:

  • 300 gr de garbanzos secos.
  • 300 gr de bacalao.
  • 250 gr de espinacas frescas.
  • 2 cebollas medianas.
  • 2 zahorias grandes
  • 4 dientes de ajo.
  • 1 rebanada de pan
  • 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera dulce.
  • 1 hoja de laurel.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

Elaboración:

Para cocinar los garbanzos podemos optar por la manera tradicional, una hora y media a fuego lento en una olla, o por la más practica, usando la olla express. Con ella en tan salo 15-20 minutos tendremos listos los garbanzos. En la olla rápida echamos un litro de agua, 2 dientes de ajo pelados, la hoja de laurel y los garbanzos ya remojados de la víspera. Cerramos la olla y ponemos a fuego alto y cuando comience a salir vapor, bajamos a fuego bajo y cocinamos 15 minutos.

Mientras se cocinan los garbanzos, vamos a preparar el sofrito. Picamos fino uno de los dientes de ajo y pelamos el otro. Pelamos las cebollas y las picamos en juliana pequeña. Pelamos y troceamos las zanahorias en rodajas no muy gruesas.

 

En una sartén amplia vertemos aceite de oliva virgen extra, y freímos el ajo a fuego medio. En cuanto empiece a tomar color dorado, retiramos el ajo entero. Añadimos la cebolla y las zanahorias y seguimos sofriendo. Salamos al gusto. Cuando este pochada, apagamos el fuego y dejamos atemperar un poco el aceite. Añadimos una cucharada de postre de pimentón de la Vera y removemos bien para que se integre perfectamente en el sofrito. Reservamos.

Pasado el tiempo de cocción de los garbanzos, dejamos que se libere todo el vapor de la olla antes de abrir.

Pasamos el caldo colado a otra cazuela junto con los garbanzos (

quitar el ajo y el laurel ).

Ponemos esta cazuela a fuego medio. Cuando empiece a coger temperatura, vertemos el sofrito y removemos bien. Echamos ahora en varias tandas las espinacas, que en poco tiempo irán reduciendo su tamaño.

Rectificamos de sal y dejamos cocinar unos minutos.

Desmigamos el bacalao en trozos que luego podremos comer de un bocado. Añadimos a la cazuela y movemos “en vaivén” ( por las asas ) para que se vayan mezclando todos los ingredientes. Bajamos a fuego bajo.

En 5 minutos estará listo nuestro potaje. Pero mientras tanto vamos a preparar nuestro toque final.

En una sartén con un poquito de aceite de oliva, freímos la rebanada de pan, vuelta y vuelta hasta que este dorada y crujiente.

En un mortero echamos la rebanada de pan migada y el diente de ajo que teníamos reservado. Machamos y hacemos un majado.

Pasados los 5 minutos desde que echamos el bacalao, añadimos el majado.

Con este truco le daremos consistencia al caldo y un sabor muy rico.

Servimos bien caliente.

Y a disfrutar de este delicioso plato de cuchara, que sienta de maravilla incluso en días que no haga tanto frío.

Hasta la próxima receta. ♥

Enjoy 😉

 

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